¿Tu caballo tose? Escucha atentamente.
Una tos al empezar a trotar. Otra en la siguiente excursión.
«Eso siempre le pasa en otoño».
Esta frase se escucha con bastante frecuencia en los establos. Sin embargo, aunque una tos aislada puede tener diversas causas inofensivas, la tos recurrente en un caballo no debería descartarse simplemente como un síntoma normal del otoño.
Precisamente ahora cambian muchas cosas.
Las noches se vuelven más frías, el tiempo en el prado suele ser más corto y muchos caballos vuelven a pasar más horas en el establo. Al mismo tiempo, entra en juego más heno y, cuando hace mal tiempo, las puertas o ventanas permanecen cerradas con mayor frecuencia.
Para las sensibles vías respiratorias de un caballo, esto puede suponer un desafío.
¿Por qué tosen más los caballos precisamente en otoño?
El otoño por sí solo, naturalmente, no enferma a un caballo.
Más bien, con el cambio de estación suele cambiar el sistema de alojamiento.
Mientras que en verano muchos caballos pasan gran parte del día en el prado, en otoño comienza poco a poco la temporada clásica de estabulación.
Con ello también cambia el aire que tu caballo inhala a diario.
En el establo pueden aparecer, entre otros:
- polvo del heno y del lecho
- esporas de moho
- microorganismos y otras partículas
- amoníaco de la orina
- peor circulación del aire
- mayor humedad del aire
Cuanto más tiempo pase tu caballo en este entorno, más importante será la calidad del aire del establo.
Los pulmones del caballo están adaptados al movimiento y al aire fresco
Los caballos son animales de movimiento.
En condiciones naturales, pasan muchas horas al aire libre y se mantienen en movimiento de forma continua. Por eso, sus vías respiratorias están adaptadas a recibir mucho aire fresco.
En cambio, un establo cerrado es un entorno completamente diferente.
La situación se vuelve especialmente problemática cuando, por miedo a las corrientes de aire, se cierra cada ventana en otoño.
Lo que a nosotros nos resulta acogedor y cálido no es automáticamente lo óptimo para los caballos.
Un establo para caballos no tiene que ser cálido. Sobre todo, debe estar bien ventilado.
El aire fresco ayuda a transportar la humedad, el polvo y los gases nocivos fuera del establo.
Heno: alimento básico y posible fuente de polvo
Para la mayoría de los caballos, el heno forma parte de la alimentación básica diaria.
Sin embargo, con el comienzo de la temporada de estabulación, la cantidad de heno suministrada suele aumentar considerablemente.
Y precisamente por eso merece la pena examinarlo detenidamente.
Además del polvo visible, el heno también puede contener partículas muy finas que apenas podemos detectar a simple vista. Según la calidad y el almacenamiento, también puede contener esporas de moho u otros microorganismos.
Estas llegan directamente a las vías respiratorias del caballo al comer.
Si tu caballo hunde la nariz en una ración de heno polvorienta, la fuente se encuentra justo delante de sus fosas nasales.
¿Cómo reconozco un buen heno?
Un buen heno para caballos debería, entre otras cosas:
- oler de forma agradable y fresca
- estar libre de moho visible
- ser lo menos polvoriento posible
- haber sido almacenado correctamente
- no presentar zonas húmedas o apelmazadas llamativas
Un olor a humedad o a moho es una señal de alerta.
En caballos con problemas respiratorios conocidos, además, pueden ser útiles medidas específicas para reducir la carga de polvo. Esto debería coordinarse de forma individual con el veterinario y, si es necesario, con expertos en alimentación.
La cama también desempeña un papel
No solo el heno produce polvo.
La cama también influye en la calidad del aire del establo.
La paja, por ejemplo, puede levantar mucho polvo según su calidad. Los materiales alternativos para la cama pueden ser una opción para reducir la carga en caballos sensibles.
Sin embargo, no solo importa el material utilizado.
El manejo del establo también desempeña un papel importante.
Cuando se está retirando el estiércol, poniendo la cama o barriendo, la carga de polvo aumenta considerablemente durante un breve periodo.
Si es posible, tu caballo no debería permanecer directamente al lado, dentro de su box, mientras se realizan estas tareas.
Amoníaco: si se huele el establo, conviene prestar atención
Un olor penetrante en el establo no es algo que deba darse simplemente por normal en la cría de caballos.
Al descomponerse la orina puede formarse amoníaco. Este gas irrita las mucosas y puede afectar a las vías respiratorias.
Retirar el estiércol con regularidad, utilizar una cama suficientemente seca y garantizar una buena circulación del aire no son solo una cuestión de limpieza.
Forman parte del manejo de las vías respiratorias.
Una indicación sencilla:
Si al entrar en el establo notas que el aire resulta desagradable, es posible que tu caballo pase allí muchas horas al día.
¿El caballo tose al iniciar el trote? ¿Es normal?
Una frase típica en el establo es:
«Solo tose durante las dos primeras vueltas».
Aun así, conviene observarlo.
La tos es un reflejo protector del organismo. De este modo, las vías respiratorias intentan eliminar mucosidad, cuerpos extraños u otros agentes irritantes.
Si este comportamiento se repite con regularidad al iniciar el trote o al comienzo del trabajo, un veterinario debería aclarar la causa.
Que después el caballo se mueva con normalidad no significa automáticamente que sus vías respiratorias estén sanas.
Primeras señales de alerta: no prestar atención únicamente a la tos
Los problemas respiratorios no siempre se manifiestan mediante una tos intensa.
Presta atención también a otros cambios.
Por ejemplo:
- tos recurrente
- secreción nasal
- ruidos respiratorios llamativos
- frecuencia respiratoria elevada
- cansancio más rápido
- menor disposición para rendir
- tiempo de recuperación prolongado después del esfuerzo
- respiración abdominal acentuada
Al principio, la disminución del rendimiento puede parecer muy inespecífica.
Quizá tu caballo de repente parezca «perezoso» o tarde más en volver a respirar con normalidad después del entrenamiento.
Estos cambios también merecen atención.
De la tos ocasional al asma equina
Cuando los problemas respiratorios persisten durante más tiempo, hoy en día se utiliza con frecuencia el término asma equina.
Se trata de una enfermedad crónica no infecciosa de las vías respiratorias inferiores, que puede presentarse con distintos grados de gravedad.
Los factores ambientales, como el polvo, los componentes del moho y otras partículas suspendidas en el aire, pueden desempeñar un papel importante.
Precisamente por eso, una buena gestión del alojamiento es tan decisiva.
En un caballo con asma equina diagnosticada, no basta con observar únicamente síntomas aislados. La exposición al polvo y a otros agentes irritantes debería reducirse al máximo en toda la vida cotidiana.
El ejercicio y las vías respiratorias están relacionados
El ejercicio regular también es importante en otoño.
En caballos sanos, el ejercicio favorece, entre otras cosas, la autolimpieza natural de las vías respiratorias.
Pero:
Un caballo con tos de causa desconocida no debería simplemente «hacerse trabajar para que se le pase».
Si tu caballo tose con regularidad o muestra otras anomalías, primero debería aclararse la causa.
Según los resultados de la evaluación, la veterinaria o el veterinario decidirá qué nivel de esfuerzo es adecuado.
¿Qué puedes hacer para mejorar el clima del establo?
A veces son cosas sorprendentemente sencillas las que marcan la diferencia.
Facilitar el aire fresco
Las ventanas y aberturas de ventilación no deberían cerrarse automáticamente en cuanto bajen las temperaturas.
Por lo general, los caballos toleran mucho mejor las bajas temperaturas que el aire de mala calidad en el establo.
Reducir el polvo
El heno, la cama y las labores del establo son fuentes habituales de polvo.
Por eso, no te fijes solo en qué come tu caballo y sobre qué está, sino también en cuánto polvo se genera.
Sacar al caballo mientras se limpia el establo
Cuando se barre, se retira el estiércol o se añade cama nueva, tu caballo debería estar fuera siempre que sea posible.
Pasar el mayor tiempo posible al aire libre
Los pastos, paddocks o zonas de estabulación abierta no solo ofrecen movimiento, sino también aire fresco.
Según el tipo de alojamiento, cada hora adicional al aire libre puede marcar la diferencia en la exposición al polvo.
Ofrecer el alimento lo más cerca posible del suelo
Los caballos están hechos para ingerir gran parte de su alimento con la cabeza baja.
Esta medida también favorece el drenaje natural de las secreciones de las vías respiratorias.
¿Y qué ocurre con las hierbas para las vías respiratorias?
Las hierbas tienen una larga tradición en la alimentación de los caballos.
Según la fórmula, por ejemplo, se utilizan tomillo, hinojo, anís u otras plantas como complemento de la alimentación diaria.
Pueden constituir un complemento consciente de la ración.
Sin embargo, es importante distinguir:
Un producto para las vías respiratorias no trata una tos cuya causa no se ha esclarecido.
Si tu caballo tose repetidamente, primero debería aclararse por qué.
La alimentación complementaria puede formar parte de un concepto global bien planificado, pero no sustituye ni una buena gestión de las instalaciones ni el diagnóstico y tratamiento veterinarios.
El producto más importante para las vías respiratorias quizá ni siquiera esté en el estante del pienso
Cuando se trata de las vías respiratorias de tu caballo, enseguida pensamos en hierbas, líquidos y complementos alimenticios.
Para ello, lo primero es observar el establo.
¿Cuánto polvo tiene el heno?
¿A qué huele el aire por la mañana?
¿Con qué frecuencia se ventila?
¿Está tu caballo en el establo cuando se barre?
¿Cuántas horas pasa fuera?
¿Cuánto polvo hay en la cama?
A veces, el cambio más eficaz no está en el comedero, sino en el manejo general.
¿Cuándo debe venir el veterinario?
La tos recurrente o persistente debe tomarse siempre en serio y ser evaluada por un veterinario.
Debes actuar con especial rapidez si además aparecen síntomas como fiebre, secreción nasal abundante, dificultad respiratoria, ruidos respiratorios llamativos o un estado general deteriorado.
Si presenta una dificultad respiratoria evidente, se trata de una emergencia.
Aunque tu caballo parezca estar en forma por lo demás, se aplica lo siguiente:
La tos crónica no es un ruido normal del establo.
Cuanto antes se identifique la causa, mejor podrán adaptarse a ella el manejo, la alimentación y, si es necesario, el tratamiento.
Preguntas frecuentes sobre la tos del caballo en otoño
¿Por qué mi caballo tose en el establo, pero no fuera?
Una posible explicación es la mayor exposición al polvo, partículas de moho, la cama o gases nocivos en el aire del establo. Sin embargo, también pueden existir otras causas. Por ello, la tos recurrente debe ser examinada por un veterinario.
¿Es normal que el caballo tosa un poco?
Una tos aislada puede ocurrir. En cambio, la tos recurrente no debe considerarse normal.
¿El heno polvoriento puede provocar tos?
El polvo y otras partículas del heno pueden irritar las vías respiratorias y resultar problemáticos, especialmente en caballos sensibles o con asma equina.
¿Debo ejercitar a mi caballo si tose?
Depende de la causa. La tos recurrente o de aparición reciente debe investigarse primero, antes de someter al caballo a un esfuerzo mayor.
¿Ayudan las hierbas con la tos?
Las hierbas pueden complementar la alimentación, pero en caso de tos no sustituyen ni un diagnóstico ni el tratamiento necesario. Además, es especialmente importante reducir la posible exposición al polvo y al aire viciado del establo.
Conclusión: la tos en otoño no es «cosa del otoño»
El otoño supone un gran cambio para muchos caballos:
De pasar mucho tiempo en el prado y al aire libre, vuelve a pasar más tiempo con heno, cama y establo.
Precisamente por eso, ahora merece la pena observar con atención el entorno de tu caballo.
Un buen heno, la menor cantidad posible de polvo, una cama seca, mucho aire fresco y ejercicio regular crean condiciones importantes para unas vías respiratorias saludables.
¿Y si tu caballo sigue tosiendo una y otra vez?
Entonces la pregunta no debería ser:
«¿Qué puedo darle contra la tos?»
Sino primero:
«¿Por qué tose mi caballo?»
Porque solo cuando conoces la causa puedes favorecer su bienestar de forma realmente adecuada. 🐴🌿