El hocico se va volviendo gris poco a poco. Después del paseo, duerme durante más tiempo. Y mientras antes cualquier pelota despertaba su entusiasmo de inmediato, hoy quizá primero se lo piense para decidir si realmente merece la pena levantarse.
Nuestros perros envejecen, y normalmente no ocurre de la noche a la mañana.
Más bien son pequeños cambios que en algún momento empezamos a notar. Pero eso no significa en absoluto que un perro mayor haya perdido las ganas de vivir. Al contrario: muchos perros sénior disfrutan especialmente de sus rutinas diarias, de los paseos y del tiempo compartido.
Lo que necesitan ahora es una rutina diaria que se adapte, en cierta medida, a sus nuevas necesidades.
¿A partir de cuándo se considera mayor un perro?
No existe una respuesta general válida.
La rapidez con la que envejece un perro depende, entre otros factores, de su raza, tamaño, genética, alimentación y estilo de vida anterior. Los perros grandes y muy grandes suelen llegar antes a la etapa sénior que las razas pequeñas.
Como orientación general, muchos perros se consideran sénior aproximadamente a partir de los siete años. Sin embargo, en las razas pequeñas este momento puede llegar bastante más tarde.
Por eso, mucho más importante que una edad concreta es tu propio perro.
Tú lo conoces mejor que nadie y probablemente seas la primera persona en notar cambios en su comportamiento.
¿Cómo sé que mi perro se está haciendo mayor?
Algunos cambios son evidentes; otros aparecen poco a poco.
Entre los signos típicos de la edad pueden encontrarse:
- periodos más largos de descanso y sueño
- menos resistencia
- movimientos más lentos
- dificultad para levantarse
- menos ganas de dar paseos largos o especialmente exigentes
- pelos grises alrededor del hocico y los ojos
- cambios en la audición o la visión
- cambios en la digestión
- cambios de peso
- una mayor necesidad de rutinas establecidas
Sin embargo, no todos los cambios deben atribuirse simplemente a la edad. El dolor, los cambios llamativos de comportamiento, una pérdida de peso considerable o una limitación repentina de la movilidad deben ser evaluados por un veterinario.
El ejercicio sigue siendo importante; solo tiene que adaptarse
«Mi perro es mayor, así que debe descansar».
No es tan sencillo.
El ejercicio regular sigue siendo importante también en la vejez. Favorece la musculatura, la movilidad y la circulación, y al mismo tiempo ofrece a tu perro estimulación mental.
En lugar de un paseo especialmente largo, varios paseos más cortos pueden resultar más agradables.
El ritmo también puede cambiar.
Deja que tu perro olfatee, haga pausas y marque su propio ritmo. Un perro sénior ya no tiene que batir récords de distancia.
Pequeños ajustes pueden marcar una gran diferencia
Por ejemplo, procura que tu perro no resbale constantemente sobre suelos lisos. Las alfombras o las esterillas antideslizantes pueden hacer más seguros sus recorridos habituales.
Incluso subir escaleras con frecuencia o saltar al coche puede resultar más difícil con la edad. Una rampa o un pequeño sistema de ayuda para subir puede facilitar mucho el día a día.
Apoyar las articulaciones del perro mayor
Las articulaciones son una de las zonas en las que los signos de la edad se hacen visibles con especial frecuencia.
Quizá tu perro necesite más tiempo por la mañana hasta ponerse realmente en movimiento. Quizá, después de descansar, camine algo rígido al principio o de repente evite movimientos que antes hacía con naturalidad.
Además de adaptar el ejercicio y mantener un peso corporal saludable, la alimentación también puede ajustarse específicamente a las necesidades de un perro mayor.
TJURE Articulaciones Líquido como complemento diario
Nuestro TJURE Articulaciones Líquido puede añadirse fácilmente a la comida diaria y es especialmente adecuado para perros cuyo aparato locomotor deba recibir apoyo nutricional.
Especialmente en los perros sénior, una aplicación sencilla resulta práctica: medir, añadir a la comida y listo.
Tabletas TJURE para las articulaciones, para llevar y entre horas
Quien prefiera una forma de administración sólida puede recurrir a nuestras TJURE Tabletas para las articulaciones recurrir.
Son adecuados, por ejemplo, para la rutina diaria y también son fáciles de administrar fuera de casa.
Qué variante es más adecuada depende sobre todo de tu perro y de vuestra rutina diaria.
El hígado también merece atención con la edad
Cuando pensamos en un perro mayor, rápidamente pensamos en las articulaciones, pero otro órgano importante suele quedar en segundo plano: el hígado.
Desempeña numerosas funciones esenciales en el metabolismo. Procesa nutrientes, participa en diversos procesos metabólicos y desempeña un papel importante en el procesamiento y la eliminación de sustancias extrañas al organismo.
Incluso con la edad, sigue funcionando cada día.
Por eso, una alimentación equilibrada y adecuada a sus necesidades es especialmente importante en los perros mayores.
TJURE Hígado y Riñones Líquido
Nuestro TJURE Hígado y Riñones Líquido se ha desarrollado junto con veterinarios y está compuesto por ingredientes vegetales.
La combinación de hierbas que contiene puede favorecer el funcionamiento normal del hígado y los riñones como parte de la alimentación, y puede añadirse fácilmente a la comida diaria.
Importante: si tu perro ya padece enfermedades hepáticas o renales, o toma medicamentos con regularidad, la administración de complementos alimenticios debe acordarse siempre con la clínica veterinaria que lo trata.
La alimentación cambia con la edad
No todos los perros sénior necesitan automáticamente un alimento específico para perros mayores. Lo decisivo es cómo evolucionan su actividad, peso y estado de salud.
Si tu perro está más tranquilo, es posible que necesite menos energía que antes. Si la cantidad de alimento no cambia, pueden aparecer kilos de más.
Además, el sobrepeso somete a una carga adicional al aparato locomotor, que envejece.
Por eso, presta atención periódicamente a:
- Peso corporal
- Masa muscular
- Comportamiento alimentario
- Digestión
- Cantidad de agua que bebe
- Calidad de la piel y el pelaje
Los cambios pueden ofrecer indicios valiosos sobre si la alimentación actual sigue siendo adecuada para tu perro.
De repente, una cama cómoda se vuelve más importante
Lo que a los tres años no tenía ninguna importancia puede marcar una gran diferencia a los doce.
Un lugar para dormir blando, cálido y de fácil acceso alivia el cuerpo y ofrece a tu perro un refugio seguro.
Los perros mayores suelen beneficiarse de superficies de descanso bien acolchadas u ortopédicas.
El calor también resulta más agradable para muchos perros senior. Por eso, los lugares para dormir expuestos a corrientes de aire o permanentemente fríos son menos adecuados.
Las actividades también mantienen ágil la mente
Ser un perro senior no significa que se acaben las actividades.
Quizá el juego desenfrenado con la pelota le resulte menos interesante, pero el trabajo olfativo, los juegos de búsqueda o las pequeñas tareas pueden seguir despertando un gran entusiasmo.
Por ejemplo, son muy adecuados:
- juegos de búsqueda de comida
- alfombras olfativas
- pequeños trucos
- juegos tranquilos de buscar y traer
- ejercicios conocidos
- rutas de paseo variadas
Lo importante no es la dificultad. Lo decisivo es que tu perro se divierta.
Los cuidados preventivos son aún más importantes con la edad
Muchas enfermedades se desarrollan de forma gradual. Las revisiones veterinarias periódicas pueden ayudar a detectar los cambios a tiempo.
Por eso, en los perros senior puede ser conveniente controlar periódicamente, además de realizar una revisión general, los valores sanguíneos, los dientes, el corazón, el peso y el aparato locomotor.
Habla con tu clínica veterinaria sobre qué revisiones son adecuadas según la edad, la raza y los antecedentes de tu perro.
No cambies todo al mismo tiempo
Cuando notamos que nuestro perro está envejeciendo, es comprensible que queramos hacer todo lo posible por él.
Un perro senior no necesita de repente diez productos nuevos, una alimentación completamente distinta y una rutina diaria totalmente nueva.
En su lugar, observa atentamente:
¿Qué necesita realmente mi perro ahora?
Si el problema es la movilidad, el ejercicio adaptado y un apoyo específico para las articulaciones pueden ser útiles.
Si cambia el metabolismo o existen necesidades especiales de salud, conviene consultar con la clínica veterinaria qué tipo de apoyo puede ser adecuado.
Y a veces un perro mayor simplemente necesita más tranquilidad, calor y tiempo.
Envejecer forma parte de la vida
Un hocico canoso no es motivo para pensar únicamente en las limitaciones.
Los perros senior quizá tengan menos ritmo, pero conocen a la perfección a sus personas, su rutina y sus lugares favoritos. Muchos se vuelven más tranquilos, serenos y disfrutan aún más de los momentos compartidos.
Nuestra tarea cambia un poco.
No podemos evitar que nuestros perros envejezcan. Pero sí podemos procurar que conserven la mayor calidad de vida posible también durante esta etapa.
Con ejercicio adaptado, una alimentación adecuada a sus necesidades, cuidados preventivos regulares y apoyo específico, podemos ayudarles.
¿Y si con el tiempo el paseo se vuelve algo más corto?
Así queda más tiempo para disfrutar juntos. 🐕💚